lunes, 20 de abril de 2015

Refutación de la teoría del éter

En un intento de probar la existencia del éter y la velocidad de la traslación de la Tierra con respecto a éste Albert Abraham Michelson (1852-1931) y Edward Morley (1838-1923) diseñaron un experimento capaz de medir la velocidad de la luz en dos direcciones perpendiculares entre sí y con diferente velocidad lineal relativa al éter. Fue el famoso experimento de Michelson y Morley (1887) cuyos resultados negativos sugirieron que la Tierra no se traslada. Los científicos optaron por disipar el concepto de éter y formular la teoría de la relatividad especial de Einstein, que buscaba ser compatible con la traslación de la Tierra. Arthur Beiser señala que:
Interferómetro

a) Los resultados negativos del experimento de Michelson y Morley tuvieron dos consecuencias (suponiendo que la Tierra se mueve): En primer lugar, al demostrar que el éter carecía de propiedades medibles resultaba insostenible la hipótesis del éter –final ignominioso para lo que había sido una idea respetada. En segundo lugar se vislumbraba un nuevo principio físico: la velocidad de la luz en el espacio libre es la misma en todas partes, independiente de cualquier movimiento de la fuente o del observador.

b) El segundo postulado de la relatividad especial es una consecuencia directa del la interpretación asignada al resultado que proporciono el interferómetro de Michelson y Morley, de allí que dicho postulado proponga «la velocidad de la luz en el espacio libre tiene el mismo valor para todos los observadores, independiente de su estado de movimiento.



Otro experimento que pretendía comprobar la existencia del éter  es el de Trouton-Noble, que pretendía detectar el movimiento de la Tierra a través del éter luminoso, y se llevó a cabo en 1901-1903 por Frederick Thomas Trouton  y HR Noble. Un condensador de placas paralelas cargada en movimiento a través del éter debería orientarse perpendicular al movimiento. Al igual que el anterior experimento de Michelson-Morley, Trouton and Noble obtuvieron un resultado nulo: ningún movimiento relativo al éter se pudo detectar. Este resultado nulo se reprodujo, con el aumento de la sensibilidad, de Rudolf Tomaschek , Chase  y Hayden. Consistente con la relatividad especial, que reflejan la validez del principio de la relatividad y la ausencia de cualquier referencia en reposo absoluto (o éter).


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